SAI - Servicio de Actualización Informativa

La investigación de CSIRO llenará un vacío en la cadena global de la tecnología de energía para suministrar vehículos de pila de combustible con hidrógeno de baja emisión procedente de Australia


El proyecto de dos años se basará en la experiencia de CSIRO en la separación del hidrógeno puro a partir de corrientes mixtas de gas, en este caso mediante la conversión de amoníaco en hidrógeno de alta pureza para su uso en vehículos de pila de combustible (siglas en inglés, FCVs).

La tecnología de reactor de membrana de CSIRO llenará la brecha existente entre la producción, distribución y entrega de hidrógeno en forma de una unidad modular que se puede utilizar en, o cerca de, una estación de reabastecimiento.

Recientemente, el proyecto recibió 1,7 millones de dólares del Fondo de Dotación de Ciencia e Industria (siglas en inglés, SIEF), que será igualado por CSIRO.

La investigación también ha sido bien recibida por la industria y cuenta con el apoyo de BOC, Hyundai, Toyota y Renewable Hydrogen Pty Ltd.

Actualmente, el transporte y almacenamiento de hidrógeno es complejo y relativamente caro, lo que hace que la exportación sea un reto comercial.

La membrana permitirá que el hidrógeno sea transportado en forma de amoníaco (que ya se comercializa a nivel mundial), y luego se reconvierta nuevamente a hidrógeno en el punto de uso.

La delgada membrana metálica permite que el hidrógeno pase, mientras que bloquea todos los demás gases.

En las etapas finales de desarrollo, el dispositivo se está refinando aún más, listo para el despliegue comercial.

Los recientes avances en tecnologías solares y electroquímicas implican que la producción de hidrógeno renovable se convierta en competitiva con la producción basada en combustibles fósiles, proporcionando una oportunidad para descarbonizar los sectores de energía y transporte mientras se crean nuevas oportunidades de exportación.

Aunque Australia es un mercado de hidrógeno relativamente pequeño, el combustible puede distribuirse a los mercados emergentes de Japón, Corea del Sur y Europa utilizando la infraestructura existente.

Además de su tecnología de membrana, CSIRO aplicará su experiencia en todas las etapas de la cadena tecnológica (incluyendo la energía solar fotovoltaica, la energía solar térmica, la gestión de la red, la electrólisis del agua, la síntesis de amoníaco, la utilización directa de amoniaco mediante combustión y/ o pilas de combustible, así como la producción de hidrógeno).